Impulsan reforma constitucional para que el Congreso regule el uso de la inteligencia artificial y dispositivos afines
A fin de facultar al Congreso de la Unión a expedir leyes que regulen, establezcan requisitos y límites, funcionamientos, principios y bases para el uso de la inteligencia artificial (IA) y todo tipo de dispositivos tecnológicos afines, el diputado del PT, Santiago González Soto, presentó una iniciativa de reformas y adiciones al artículo 73 de la Constitución Política.
Además, para emitir las legislaciones que sean necesarias, con el objetivo de hacer efectivas las facultades anteriores, y todas las otras concedidas por la Constitución a los Poderes de la Unión. La propuesta se turnó a la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados.
En su exposición de motivos, el legislador subraya que esta iniciativa aborda los fundamentos de la inteligencia artificial, sus principales aplicaciones, beneficios y desafíos, con el propósito de ofrecer una visión integral sobre su papel en el futuro, y que el Congreso de la Unión tenga facultad para emitir una Ley Federal para la regulación.
Señala que la inteligencia artificial se ha consolidado como una tecnología estratégica a nivel mundial, debido a su capacidad para transformar sectores clave como la economía, la seguridad, la salud, la educación y la gobernanza, por lo que su desarrollo y aplicación genera ventajas competitivas de innovación y productividad.
También se ha convertido en factor determinante en la redefinición de la soberanía tecnológica y la competencia geopolítica entre naciones, de ahí que la IA no es solo una herramienta de automatización o eficiencia, sino un recurso estratégico que influye en la toma de decisiones, en la creación de políticas públicas y en la capacidad de los Estados para enfrentar los desafíos del siglo XXI, señala.
Hace notar que la inteligencia artificial está generando una profunda reconfiguración en el mercado laboral y en los modelos de formación profesional, al automatizar tareas rutinarias y demandar nuevas competencias especializadas; sin embargo, la transformación no implica sustituir ciertos puestos de trabajo, sino la creación de nuevas oportunidades en áreas emergentes vinculadas al análisis de datos, programación, ciberseguridad y la gestión ética de la tecnología.
Ante esta situación, González Soto precisa que la inteligencia artificial abrirá empleos bien remunerados, pero existe escasez de especialistas, por lo que una ley en materia de IA puede incentivar programas de formación, fomentar la inclusión de mujeres y grupos subrepresentados y promover incentivos fiscales para capacitar talento.
Por tanto, la IA representa una oportunidad histórica para México por su adopción acelerada en la industria y en la vida cotidiana, en el crecimiento del ecosistema empresarial y su potencial para aumentar el PIB, lo que justifica una atención prioritaria del Estado, sostiene.
No obstante, reconoce la ausencia de una estrategia nacional, la dispersión de políticas públicas y el incremento de riesgos de discriminación y vulneración de los derechos, muestran la urgencia de un marco jurídico integral.
Con base en ello, el legislador puntualiza que facultar al Congreso para expedir una ley general en materia de IA permitirá alinear a México con las mejores prácticas internacionales, promover el desarrollo científico y tecnológico, reducir brechas de talento, proteger los derechos humanos y generar confianza para que se convierta en una herramienta de prosperidad incluyente y sostenible.


